«¡Soy otra vez yo! Creo que ya sabes lo suficiente para empezar a tomar decisiones importantes. Ya es hora de que firmes un contrato con tu nuevo empleador. Tienes que rellenar una solicitud. Aquí tienes el formulario estándar. Basta con que muestres su texto en la pantalla y ya está. Firma sin leerlo. Es lo que siempre hago yo».

Ejercicio: muestra el siguiente texto en la pantalla
Me llamo Amigo.

Acepto un salario de 10 créditos al mes el primer año.
Acepto un salario de 20 créditos al mes el segundo año.
Acepto un salario de 30 créditos al mes el tercer año.
Acepto un salario de 40 créditos al mes el cuarto año.
Acepto un salario de 50 créditos al mes el quinto año.

¡Gracias, querido Rishi, por tu generosidad!

Amigo se lo pensó un minuto:

«La verdad es que no me parece muy generoso. Recuerdo esa frase que me enseñó Diego...».

Nuevo ejercicio: escribe un programa que muestre el siguiente texto en la pantalla:
Me llamo Amigo.

Acepto un salario de 5000 créditos al mes el primer año.
Acepto un salario de 5500 créditos al mes el segundo año.
Acepto un salario de 7000 créditos al mes el tercer año.
Acepto un salario de 8000 créditos al mes el cuarto año.
Acepto un salario de 10 000 créditos al mes el quinto año.

¡Bésame mi brillante retropropulsor!

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2
Tarea
Sintaxis de Java, nivel 1, lección 6
Bloqueada
Contrato
La norma «¡Lee siempre las condiciones del contrato!» parece bastante simple, pero mucha gente acaba en problemas por no hacerlo. No obstante, los programadores no son así. Siempre analizan cuidadosamente las condiciones o especificaciones del proyecto y solo después de hacerlo extraen conclusiones, trazan planes y empiezan a trabajar. Vamos a practicar una útil habilidad: cambiaremos las condiciones del contrato para que sean más favorables.

Rishi regresó.

«¿Bueno, qué tal?».

«Ya está listo. Lo he firmado».

«¡Estupendo! Yo también firmaré sin mirar. Aquí, en el Galactic Rush, nunca nos engañamos unos a otros».

«¡Ja, ja! ¡Gracias, querido Rishi, por tu generosidad!».